Una emergencia médica grave en el extranjero concentra tres riesgos relacionados: tu salud, la logística y el coste. Si los centros locales no pueden ofrecer el nivel de atención que necesitas, puede ser necesario un traslado con supervisión médica — a veces en ambulancia aérea y, otras, en un vuelo comercial gestionado con acompañamiento sanitario. Son servicios de alto coste y, en la mayoría de los casos, se coordinan a través del equipo de asistencia 24/7 de la aseguradora, no “a demanda”. Esta guía explica qué suelen significar “evacuación médica” y “repatriación” en un seguro médico internacional privado (IPMI), cómo funciona la asistencia en la práctica, qué suele incluirse o excluirse y qué hacer, paso a paso, en una emergencia real.
Prepárate para el peor escenario antes de viajar:
- Guarda en tu teléfono el número de asistencia 24/7 de tu aseguradora y llévalo con tu documentación de viaje (y una copia guardada en digital).
- Anota los números locales de emergencia (ambulancia, policía y bomberos) de todos los países de tu itinerario.
- Lleva la documentación de la póliza, la tarjeta de asegurado y una lista de tu medicación actual y tus alergias.
- Mantén informado a alguien de confianza y, cuando tenga sentido, autorízale a coordinarse con la aseguradora si tú no puedes.
- Asegúrate de tener acceso a fondos o a una tarjeta de crédito para gastos iniciales; algunos hospitales pueden solicitar un depósito antes del tratamiento o del ingreso.
- Evacuación vs. repatriación: La evacuación es un traslado al centro adecuado más cercano cuando la atención local es insuficiente; la repatriación es un regreso planificado “a casa” cuando ya estás estable. La repatriación de restos suele ser una garantía independiente.[1]
- No es una garantía por preferencia personal: La evacuación suele autorizarse (o denegarse) por necesidad médica, seguridad y viabilidad operativa — no solo porque prefieras tratarte en otro lugar.[1]
- La cobertura varía según la póliza: Algunos planes incluyen de forma estándar evacuación, repatriación y repatriación de restos; otros tratan una o varias como garantías opcionales y pueden aplicar límites, sublímites o restricciones territoriales.
- Necesidad médica & autorizaciones: Por lo general, las aseguradoras cubren los servicios que consideran médicamente necesarios y, a menudo, exigen autorización previa para traslados posteriores.[2] En una emergencia, avísales en cuanto sea seguro hacerlo.
- Acciones inmediatas: Si hay riesgo vital, llama primero a los servicios de emergencia locales.[4] Una vez estabilizado, contacta con el equipo de asistencia de la aseguradora y conserva informes médicos, facturas y justificantes de pago.[4]
- La asistencia es operativa, no solo una línea telefónica: Los proveedores de asistencia pueden coordinar supervisión clínica, interlocución con centros, garantías de pago (cuando proceda) y la logística del transporte — pero siempre dentro de los términos de la póliza y de las limitaciones locales.[7]
- Planifica antes de necesitarlo: Guarda los contactos y documentos adecuados, entiende tu área de cobertura y ten claro quién debe llamar en tu nombre. Un broker puede ayudarte a interpretar el condicionado y el proceso, pero no puede garantizar una autorización.
- Definición de evacuación vs repatriación
- Cuándo se utiliza la evacuación
- Qué cubren las pólizas IPMI habituales
- Limitaciones y exclusiones
- Pasos prácticos durante una emergencia
- Coordinación con proveedores de asistencia
- Preguntas que hacer a las aseguradoras
- El papel de los brokers en la organización de una evacuación
- Cómo empezar
- Puntos a verificar
Definición de evacuación vs repatriación
Tener clara la terminología te ayuda a gestionar expectativas y a tomar mejores decisiones bajo presión. La evacuación médica (a menudo abreviada como “medevac”) es el transporte de emergencia desde un lugar donde no se dispone del tratamiento adecuado hasta un centro cercano capaz de proporcionar la atención necesaria. El CDC señala que estos traslados suelen organizarse por las aseguradoras y los proveedores de asistencia, y no a discreción del viajero.[1]
La repatriación médica suele referirse al regreso planificado a tu país de origen (o a tu país de residencia habitual) una vez estás estable y es clínicamente apropiado viajar — a menudo para continuar el tratamiento, la rehabilitación o los cuidados posteriores.[7] La repatriación de restos es el traslado del cuerpo o de las cenizas de una persona fallecida hasta el destino final, sujeto a requisitos legales y operativos.[5] Son garantías distintas, con desencadenantes y normas diferentes.
También ayuda conocer términos habituales de póliza como proveedor de asistencia (una empresa especializada que coordina apoyo y transporte), necesidad médica (tratamiento y servicios necesarios para diagnosticar o tratar una afección y no principalmente por conveniencia),[2] centro adecuado más cercano (el hospital más próximo capaz de prestar el nivel de atención requerido), estabilización (dejarte en condiciones seguras para viajar), preautorización (aprobación previa de la aseguradora) y garantía de pago (un documento que la aseguradora/el proveedor de asistencia puede emitir para facilitar el pago directo con un hospital, siempre sujeto a los términos y a la información disponible).[4]
| Término | Descripción |
|---|---|
| Evacuación médica (medevac) | Transporte de emergencia desde un lugar sin capacidad de tratamiento suficiente hasta el centro adecuado más cercano; normalmente coordinado a través del proceso y la supervisión clínica de la aseguradora/del proveedor de asistencia.[1] |
| Repatriación médica | Traslado planificado “a casa” (a menudo a tu país de residencia) una vez estás estable y el viaje es clínicamente apropiado, para continuar la atención o recuperarte más cerca de casa.[7] |
| Repatriación de restos | Traslado de restos humanos al destino final, sujeto a requisitos documentales y regulatorios.[5] |
| Proveedor de asistencia | Servicio especializado 24/7 contratado por las aseguradoras para coordinar apoyo médico, interlocución con centros, logística de transporte y (cuando proceda) garantías de pago.[7] |
| Necesidad médica | Servicios destinados a evaluar, diagnosticar o tratar una enfermedad o lesión, alineados con estándares médicos aceptados y no principalmente por conveniencia. La definición exacta depende de la aseguradora y del condicionado.[2] |
| Centro adecuado más cercano | El hospital más próximo capaz de prestar el nivel de atención requerido. La evacuación suele orientarse a esto, y no a un centro elegido por preferencia personal. |
| Estabilización | Atención inmediata para controlar o mejorar una afección grave de modo que puedas ser trasladado con seguridad, si el traslado es necesario. |
| Preautorización | Aprobación de la aseguradora requerida antes de organizar determinados servicios; se utiliza para confirmar la cobertura y acordar el circuito de pago directo o reembolso. |
| Garantía de pago (GOP) | Documento que la aseguradora/el proveedor de asistencia puede emitir para facilitar el pago directo con un hospital de gastos cubiertos, sujeto al condicionado y a la información recibida.[4] |
| Ambulancia aérea vs. camilla en vuelo comercial | La ambulancia aérea es una aeronave médica dedicada (a menudo con capacidad de UCI). La camilla en vuelo comercial es un espacio de camilla en un vuelo regular de pasajeros con apoyo clínico. La opción depende del estado clínico, la distancia y la viabilidad operativa. |
| Acompañante / personal sanitario acompañante | Un enfermero o un médico que te acompaña durante la evacuación o la repatriación para prestar cuidados y facilitar un viaje seguro. |
La implicación práctica es importante: la evacuación busca llevarte con rapidez a una atención adecuada, mientras que la repatriación suele valorarse más adelante, una vez estás estable y el traslado tiene sentido clínico y operativo.
Cuándo se utiliza la evacuación
Las evacuaciones son relativamente poco frecuentes, pero pueden salvar vidas. El CDC describe la evacuación médica como un recurso que se organiza cuando la calidad de la atención en tu ubicación es insuficiente y se requiere un traslado para acceder al tratamiento apropiado.[1] En la práctica, la mayoría de aseguradoras y proveedores de asistencia valoran lo siguiente antes de aprobar un traslado:
- Necesitas atención que no está disponible localmente. Normalmente lo confirma el clínico tratante y lo evalúa el equipo médico de la aseguradora.
- El traslado es médicamente necesario. Las pólizas suelen responder solo a tratamientos y servicios considerados médicamente necesarios (y no principalmente por conveniencia).[2]
- Puede realizarse de forma segura y legal. Los equipos de asistencia valoran la estabilidad para volar, la disponibilidad de aeronave y tripulación, el acceso a espacio aéreo/aeropuerto y si un hospital receptor puede admitirte.
Situaciones en las que puede considerarse la evacuación
La evacuación puede considerarse en escenarios como:
- Traumatismos graves o enfermedad crítica cuando se requiere atención especializada y no es accesible localmente.
- Tratamientos complejos (por ejemplo, cirugía o cuidados intensivos) que no están disponibles en el centro tratante.
- Capacidad diagnóstica limitada cuando no se dispone localmente de pruebas de imagen esenciales o de valoración por especialistas.
- Disrupción generalizada (por ejemplo, un desastre natural) cuando los servicios locales no pueden ofrecer con seguridad la atención requerida.
Cuándo puede denegarse la evacuación
Motivos habituales:
- No es clínicamente necesaria. Si existe atención adecuada localmente, la aseguradora puede indicarte que permanezcas donde estás.
- Responde principalmente a una preferencia. Querer tratarte en una ciudad o país concreto no cumple por sí solo la “necesidad médica”.
- Cuestiones territoriales/exclusiones. Restricciones relativas al área de cobertura, sanciones, zonas de conflicto o actividades excluidas pueden impedir que la garantía responda.
- Gestiones no autorizadas. Si organizas un traslado posterior sin implicar al equipo de asistencia, el reembolso puede limitarse o denegarse, según el condicionado.
La conclusión práctica: si tienes cualquier duda y es seguro hacerlo, contacta con el equipo de asistencia 24/7 de la aseguradora antes de organizar por tu cuenta un traslado posterior. Pueden confirmarte el circuito y qué autorizaciones o documentación necesitan — sin que eso implique que el traslado vaya a autorizarse.
Qué cubren las pólizas IPMI habituales
La cobertura varía según la aseguradora y el diseño del plan, pero muchas pólizas IPMI completas incluyen un conjunto de garantías relacionadas con evacuación y repatriación, respaldadas por un servicio de asistencia 24/7. La tabla siguiente resume componentes habituales y dónde suelen surgir incidencias. Comprueba siempre el cuadro de garantías, las definiciones y las exclusiones para tener la posición definitiva.
| Qué es | Cuándo aplica | Requisitos habituales | Limitaciones habituales | Documentos que puedes necesitar | Qué puede salir mal |
|---|---|---|---|---|---|
| Evacuación médica de emergencia | Enfermedad o lesión grave cuando los centros locales no pueden proporcionar un tratamiento adecuado; se requiere traslado al centro adecuado más cercano.[1] | Valoración clínica y confirmación de necesidad médica; estabilización cuando sea posible; aprobación de la aseguradora/del proveedor de asistencia cuando sea viable; permisos de transporte y aterrizaje. | Normalmente limitada al centro adecuado más cercano (no necesariamente tu destino preferido); puede excluir ciertos territorios/actividades; puede estar sujeta a límites, sublímites o al límite anual; puede no incluir el viaje “de vuelta a casa” en esta fase. | Datos de la póliza; DNI/pasaporte; informes médicos/diagnóstico; datos de contacto del clínico tratante; consentimiento para compartir información médica. | Incidencias por meteorología/espacio aéreo; retrasos para obtener permisos o una cama disponible; documentación incompleta que retrasa la validación clínica; no estás lo bastante estable para volar; aplican restricciones territoriales. |
| Repatriación médica | Una vez estás estable y el viaje es clínicamente apropiado, regreso a tu país de origen/país de residencia habitual para continuar la atención o recuperarte.[7] | Confirmación de aptitud para volar; aprobación de la aseguradora/del proveedor de asistencia; coordinación con un hospital/doctor receptor; logística de viaje (a menudo vuelo comercial con acompañamiento sanitario, según necesidad). | No siempre se incluye de forma estándar; el destino puede estar restringido (por ejemplo, dentro del área de cobertura); puede implicar participación en costes (franquicia/deducible, coseguro); las garantías de acompañante varían; el calendario puede depender de la disponibilidad de cama y de rutas. | Como lo anterior, más certificado de aptitud para volar/autorización médica y (cuando sea necesario) confirmación de aceptación por el proveedor receptor. | Retrasos por programación de vuelos; incidencias de inmigración/entrada; el proveedor receptor no puede admitirte; la aseguradora considera adecuada la atención local; cambios clínicos durante el viaje que obligan a replantear. |
| Repatriación de restos mortales | En caso de fallecimiento en el extranjero, organización de la preparación y el traslado de restos (o cenizas) a un destino acordado, sujeto a requisitos legales.[5] | Certificado de defunción; cumplimiento de normas y permisos de transporte; intervención consular cuando proceda; notificación a la aseguradora y gestión del expediente. | A menudo sujeta a un límite específico; puede no cubrir gastos ceremoniales o desplazamientos de familiares; pueden aplicarse exclusiones según la causa del fallecimiento y el condicionado. | Certificado de defunción (y traducciones cuando se requieran); permisos; datos de pasaporte; autorización de familiares directos; documentación de la funeraria. | Retrasos por investigaciones; discrepancias documentales; limitaciones de aerolínea/ruta; costes que superan los límites de la póliza; requisitos distintos entre jurisdicciones. |
| Viaje de acompañante/escolta | Un familiar/amigo viaja para estar contigo durante una hospitalización cubierta o te acompaña durante la repatriación; en algunos casos puede incluir el retorno de hijos dependientes.[7] | Puede exigir un periodo mínimo de hospitalización; aprobación de la aseguradora; documentación de parentesco/relación y viaje. | A menudo limitado a un acompañante; normalmente en clase turista; el alojamiento puede estar limitado o excluido; los criterios de acceso varían. | Pasaportes; prueba de parentesco/relación; justificantes; confirmación hospitalaria. | Problemas de visado; disponibilidad de vuelos; discrepancias sobre quién cumple; documentación insuficiente para acreditar el derecho. |
| Servicios de asistencia | Soporte 24/7 para triaje, derivaciones, coordinación clínica y (cuando proceda) organización de pago directo/garantías de pago.[7] | Datos de la póliza y consentimiento para compartir información médica; colaboración con el seguimiento clínico y las solicitudes de documentación. | El soporte no sustituye a la asistencia de urgencias local; el alcance del servicio varía según la póliza; las limitaciones operativas pueden afectar los plazos; los requisitos de privacidad pueden ralentizar el intercambio de información. | Número de póliza; datos de contacto; resumen de síntomas; datos del hospital/clínico. | Barreras idiomáticas; información incompleta; retrasos para localizar el departamento adecuado; falta de autoridad clara para consentir cuando el paciente está incapacitado. |
| Sustitución de medicación / esenciales médicos | En algunos casos, los equipos de asistencia ayudan a localizar medicación/dispositivos sustitutivos (sujeto a la normativa local y a la disponibilidad).[7] | Receta válida y confirmación del clínico; requisitos legales de importación/envío. | Suele ser una ayuda limitada; los medicamentos sujetos a control pueden tener restricciones; son habituales los retrasos de envío y las barreras aduaneras. | Receta; informe del clínico; datos de la farmacia. | Retención o rechazo en aduanas; medicación no disponible localmente; documentación no aceptada; problemas de plazos en situaciones urgentes. |
La clave es que estas garantías son tanto procedimentales como económicas: el equipo de la aseguradora/de asistencia suele tener que intervenir para que la validación clínica, la logística y los acuerdos de pago se ejecuten en el orden correcto.
Limitaciones y exclusiones
El IPMI puede aportar un apoyo valioso, pero no es ilimitado. Las garantías de evacuación y repatriación suelen estar sujetas a criterios de elegibilidad, límites y exclusiones. Puntos habituales a vigilar:
- Transporte no médicamente necesario. Querer volver a casa por conveniencia o preferencia no suele ser suficiente; la aseguradora normalmente exige necesidad médica.[2]
- Gestiones no autorizadas. Si organizas por tu cuenta un traslado posterior sin implicar a la aseguradora/al proveedor de asistencia, el reembolso puede limitarse o denegarse, según el condicionado y las circunstancias.[7]
- Condiciones preexistentes. La cobertura de una evacuación vinculada a una preexistencia depende de la declaración, la suscripción, los periodos de carencia y los suplementos/exclusiones.
- Actividades o destinos de alto riesgo. Algunas actividades y territorios pueden quedar excluidos salvo que contrates una cobertura adicional específica. Revisa tanto las exclusiones como las restricciones territoriales.
- Emergencias de salud mental. Algunas pólizas restringen la evacuación por crisis psiquiátricas salvo que exista un riesgo inmediato y grave y se cumplan los criterios.
- Embarazo y cuidados del recién nacido. Muchas pólizas establecen límites en fases avanzadas del embarazo o reglas específicas para complicaciones y atención neonatal — revisa con detalle el condicionado de maternidad.
- Alcohol, drogas y actos ilegales. Es habitual que se excluyan siniestros derivados de intoxicación o de actividades ilícitas, aunque el redactado varía.
Participación en costes y límites
Incluso cuando un traslado está cubierto, puedes asumir gastos de tu bolsillo. Según el plan, esto puede incluir franquicia/deducible, coseguro o copagos, y diferencias cuando los importes superan los baremos “razonables y habituales” o los sublímites aplicables. Algunas pólizas integran la evacuación dentro del límite anual; otras establecen un límite específico. Revisa siempre el cuadro de garantías.
Limitaciones geográficas
La mayoría de pólizas IPMI definen un área de cobertura (por ejemplo, mundial o mundial excluyendo EE. UU.). Las garantías de evacuación y repatriación suelen operar dentro de esa área y pueden limitarse o excluirse fuera de ella. Algunas pólizas también excluyen territorios sancionados o zonas de conflicto activo, y el acceso práctico puede verse restringido incluso cuando, en teoría, la cobertura aplicaría.
Realidades operativas
Incluso con autorización, los traslados pueden retrasarse por la disponibilidad de aeronave y tripulación, meteorología, restricciones del espacio aéreo, visados/permisos de entrada y disponibilidad de una cama adecuada en el centro receptor. Estos factores están fuera del control de la aseguradora y pueden afectar el plazo y la ruta.
Pasos prácticos durante una emergencia
Guía paso a paso
En una emergencia es normal sentirse desbordado. Tener un plan sencillo reduce retrasos y evita problemas de cobertura que se pueden prevenir. Esto no es consejo médico — es una guía práctica de “proceso”, alineada con los procedimientos habituales de las aseguradoras y con recomendaciones oficiales de viaje.
- Busca ayuda urgente primero. Si hay riesgo vital, llama a los servicios de emergencia locales y acude al centro de urgencias más cercano.[4]
- Prioriza la estabilización. Acepta el tratamiento local inmediato para estabilizarte. Los traslados posteriores (especialmente por vía aérea) suelen requerir que estés en condiciones de viajar.
- Contacta con el equipo de asistencia 24/7 en cuanto sea seguro. Una vez resuelto el peligro inmediato, llama a la línea de asistencia y abre un expediente.[4] Si tú no puedes, pide a un acompañante o al hospital que llame por ti.
- Comparte lo esencial. Facilita tu número de póliza, ubicación, datos del hospital, un resumen breve de lo ocurrido y los datos de contacto del clínico tratante.
- Recopila y guarda la documentación. Solicita informes de admisión, informes de alta, facturas desglosadas y justificantes de cualquier pago realizado. Guarda copias de resultados de pruebas si es posible.[4]
- Informa a un contacto de confianza. Dile a un familiar o a una persona de confianza dónde estás y comparte el contacto de asistencia y la referencia del expediente.
- Evita organizar por tu cuenta un traslado posterior. Si hay dudas y es seguro hacerlo, deja que el equipo de asistencia confirme el circuito y las autorizaciones necesarias antes de que tú organices el traslado.
Diagrama de flujo: el proceso de evacuación
Emergencia de riesgo vital → Llamar al número local de emergencias → Estabilización en el centro más cercano → Contactar con el equipo de asistencia de la aseguradora → La asistencia coordina con el clínico tratante → ¿Es adecuada la atención local?
• Sí → Continuar el tratamiento local; la repatriación puede valorarse más adelante si es clínicamente apropiado.
• No → La asistencia organiza la evacuación médica al centro adecuado más cercano → Traslado en ambulancia aérea/transporte terrestre (según necesidad clínica) → Ingreso en el hospital receptor → Atención continuada → Valoración para repatriación una vez estable.
Traslado planificado/gestionado (grave pero no de riesgo vital inmediato) → Contactar con el equipo de asistencia antes de organizar el transporte → Aportar informes médicos y el criterio del clínico tratante → La asistencia evalúa necesidad médica y viabilidad → ¿Procede la evacuación?
• Sí → Preautorización (cuando se requiera) y transporte organizado.
• No → Continuar la atención local y monitorizar; la póliza puede seguir cubriendo los gastos elegibles, sujeto al condicionado.
Lista de comprobación: contactos y documentos que conviene guardar
- Datos de asistencia 24/7 de la aseguradora – guardados en tu teléfono y con tu documentación (la tarjeta de asegurado o el cuadro de garantías suele incluirlos).
- Datos clave de la póliza – número de póliza, ID de asegurado y una copia del cuadro de garantías (digital + copia en papel si es práctico).
- Números locales de emergencia – ambulancia/policía/bomberos para cada destino.
- ID y documentación de viaje – copias de pasaporte y visado, guardadas separadas de los originales.
- Información médica esencial – medicación (nombre + dosis), alergias, patologías crónicas y datos de tus médicos; añade traducciones si hiciera falta.
- Autoridad/consentimiento – una persona designada que pueda hablar con la aseguradora/el hospital si tú no puedes, y cualquier documento de consentimiento relevante.
- Acceso a fondos – una tarjeta o fondos de contingencia para depósitos o gastos incidentales; algunos centros pueden pedir pago por adelantado.[3]
- Contactos clave – familiar de contacto, empresa (si procede), datos de embajada/consulado y tu broker.
Mini-guion “qué decir”
“Hola. Llamo desde [ciudad, país]. Me llamo [tu nombre] y mi número de póliza es [número].
Estoy en [nombre del hospital] y he ingresado por [breve descripción]. El clínico tratante es [nombre] y se le puede contactar en [teléfono].
Por favor, abre un expediente y dime qué necesitáis del hospital. ¿Podéis indicarme también si hace falta una garantía de pago o alguna autorización previa?
Mi número de contacto es [teléfono] y mi email es [email]. Gracias.”
“Tengo seguro médico internacional privado. El equipo de asistencia de mi aseguradora puede orientar sobre el pago directo y, cuando proceda, emitir una garantía de pago.
Por favor, contactad con ellos en [número de asistencia] e indicad mis datos: [nombre, fecha de nacimiento, número de póliza si es necesario].
¿Podéis facilitar también facturas desglosadas y copias de los informes médicos de cualquier concepto que se me facture?”
“Estoy en [ciudad, país] y he tenido un [accidente/enfermedad]. Estoy en [nombre del hospital].
He contactado con el equipo de asistencia de mi aseguradora y han abierto un expediente. La referencia del expediente es [número].
Por favor, mantened esta información confidencial, pero estad disponibles por si hay que coordinar un traslado. Mis documentos de póliza están guardados en [ubicación].”
Errores habituales y cómo evitarlos
- Organizar por tu cuenta un traslado posterior. Si es seguro hacerlo, implica al equipo de asistencia antes de tomar decisiones logísticas.
- Confundir “asistencia en viaje” con “cobertura de evacuación médica”. Algunos servicios orientan y derivan, pero no necesariamente asumen el coste de una evacuación. Revisa tu cuadro de garantías.
- Estar fuera de tu área de cobertura. Confirma los límites territoriales y si los viajes puntuales fuera del área quedan cubiertos automáticamente o requieren extensión/suplemento.
- Pedir un traslado que no es médicamente necesario. Preferir el tratamiento “en casa” es comprensible, pero puede no cumplir los criterios de la póliza.
- Subestimar la participación en costes y los sublímites. Ten claro cómo aplican tu franquicia/deducible y el coseguro, y si existen topes específicos por garantía.
- Falta de documentación. La ausencia de informes clínicos o de facturas desglosadas suele retrasar la tramitación y puede complicar el pago directo.
- Restricciones por sanciones o zonas de conflicto. Las pólizas suelen incluir exclusiones y, además, puede haber limitaciones operativas en territorios restringidos. Revisa el condicionado si viajas a zonas de mayor riesgo.
- Retrasos de comunicación. Guarda números, identifica a una persona de confianza que pueda llamar por ti y ten un resumen de tus datos por escrito para reducir malentendidos.
Coordinación con proveedores de asistencia
Qué hacen los proveedores de asistencia
Los proveedores de asistencia son el soporte operativo detrás de las garantías de evacuación y repatriación. Suelen gestionar centros 24/7 con equipos clínicos y especialistas en logística, y pueden ayudarte con:
- Orientación previa al viaje sobre riesgos sanitarios y consideraciones prácticas (cuando esté incluido).[7]
- Coordinación y seguimiento clínico mediante interlocución con el equipo médico y revisión de informes para valorar la idoneidad del traslado.[7]
- Apoyo al pago directo coordinando con centros y, cuando proceda, emitiendo garantías de pago conforme al condicionado.[4]
- Derivaciones y apoyo lingüístico (por ejemplo, identificando hospitales adecuados y organizando interpretación cuando esté disponible).[7]
- Logística de transporte para evacuación/repatriación, incluyendo aeronaves, traslados terrestres, acompañamiento sanitario y coordinación con el centro receptor.[7]
- Apoyo a la familia como viaje de acompañante o gestión de hijos dependientes cuando la póliza lo incluya.[7]
Por qué son importantes
En la práctica, un buen circuito de asistencia reduce retrasos y evita errores costosos — especialmente en la comunicación con centros, la validación clínica y la documentación. Eso sí: los equipos de asistencia no sustituyen a los servicios de emergencia locales y no pueden autorizar algo que no esté cubierto por la póliza. Una comunicación clara, el consentimiento a tiempo y aportar información precisa suelen agilizar el proceso.
Datos y privacidad
Para valorar tu caso, la aseguradora/el proveedor de asistencia suele necesitar información médica como diagnóstico, resultados de pruebas e informes clínicos. Pueden aplicarse obligaciones de protección de datos (por ejemplo, RGPD/UK GDPR cuando proceda), y es posible que te pidan consentimiento por escrito para compartir información entre el hospital, el equipo de asistencia y la aseguradora. Si tienes dudas, pregunta qué información se necesita, con quién se compartirá y cómo se custodiará.
Preguntas que hacer a las aseguradoras
Al contratar o renovar una póliza IPMI, estas preguntas te ayudan a comprobar si las garantías de evacuación y repatriación encajan con tus riesgos más probables:
- ¿La evacuación médica de emergencia está incluida de serie o solo como garantía opcional? Si está incluida, ¿tiene límites, sublímites o condiciones específicas?
- ¿La repatriación médica está incluida y qué se considera “casa”? Algunas pólizas tratan la repatriación de forma distinta a la evacuación — confirma las reglas de destino.
- ¿Está incluida la repatriación de restos? Si es así, ¿qué gastos incluye (preparación, transporte, documentación) y qué excluye (por ejemplo, gastos ceremoniales)?[5]
- ¿Cómo define la póliza “necesidad médica” y “centro adecuado más cercano”? Pide el redactado exacto en la sección de definiciones.[2]
- ¿Cuál es el proceso de autorizaciones y garantías de pago? ¿Quién debe iniciar la llamada (tú, el hospital, alguien en tu país)? ¿Qué plazos de notificación aplican en ingresos de urgencia?[4]
- ¿Quién elige el proveedor y el método de transporte? Aclara si la aseguradora/el proveedor de asistencia designa la ambulancia aérea/el acompañamiento sanitario y cómo se toman las decisiones.
- ¿Qué restricciones territoriales aplican? Confirma el área de cobertura, los territorios excluidos y cómo se aplican las cláusulas de alertas de viaje/sanciones.
- ¿Cómo aplican franquicia/deducible y coseguro al transporte de emergencia? Algunos planes aplican participación en costes; otros pueden eximirla en determinados supuestos.
- ¿Hay exclusiones por actividades de riesgo o deportes concretos? Si realizas actividades de mayor riesgo, confirma si necesitas cobertura adicional.
- ¿Qué documentación exigen si tienes que reclamar por reembolso? Pregunta por informes, traducciones y plazos de presentación.
Comparar por proceso y exclusiones — no solo por prima — suele darte una visión más realista de cómo puede funcionar la póliza cuando de verdad la necesites.
El papel de los brokers en la organización de una evacuación
Cómo te apoyan los brokers
Un broker especialista te ayuda a entender el condicionado y a comparar opciones, especialmente cuando las garantías se definen de forma distinta entre aseguradoras. En evacuación/repatriación, un broker puede ayudarte a:
- Explicar cómo están formuladas las garantías (definiciones, exclusiones, sublímites, restricciones territoriales y participación en costes).
- Ayudarte a prepararte para que tengas la documentación correcta y sepas cuál es la vía adecuada de contacto con asistencia antes de viajar.
- Apoyar la comunicación para entender qué solicita la aseguradora y qué información puede necesitar aportar el hospital.
- Ayudarte con el siniestro y el seguimiento cuando la situación inmediata esté controlada, sobre todo si falta documentación o los plazos no están claros.
Qué no pueden hacer los brokers
Los brokers no pueden autorizar una evacuación o una repatriación ni garantizar una decisión de pago. Esas decisiones corresponden a la aseguradora y/o a su proveedor de asistencia, en función del condicionado, la información clínica y las condiciones locales.
Cómo empezar
Las garantías de evacuación y repatriación pueden marcar una diferencia decisiva en un incidente grave — pero solo si entiendes cómo funciona el proceso y qué dice realmente tu póliza. Si estás revisando la cobertura para ti o para tu familia:
- Revisa tu póliza actual respecto a evacuación, repatriación y repatriación de restos, incluidos límites, sublímites y reglas territoriales.
- Comprueba el proceso (quién llama, qué debes aportar y con qué rapidez tienes que avisar a la aseguradora en una emergencia).
- Prepara tu kit de emergencia para que contactos y documentación estén accesibles bajo presión.
Para más información, visita nuestra página de Particulares y familias. Nuestra sección de Preguntas frecuentes recoge dudas habituales sobre planes de salud internacionales y el soporte de asistencia. Si estás planificando una mudanza al extranjero, lee IPMI en el extranjero: la guía para acertar con la cobertura sanitaria antes de trasladarse. Para comparar aseguradoras y lo que importa en la práctica, consulta Elegir la aseguradora adecuada para un seguro médico internacional: cómo comparar lo que realmente importa.
Puntos a verificar
Antes de depender de estas garantías, revisa lo siguiente en la documentación de tu póliza y en la información publicada por la aseguradora:
- Definiciones: “necesidad médica”, “centro adecuado más cercano” y “repatriación” pueden definirse de forma distinta y determinan la elegibilidad.
- Qué se incluye de serie vs. opcional: solo evacuación, evacuación + repatriación y repatriación de restos pueden estar en secciones distintas o requerir añadidos.
- Límites y sublímites: si la evacuación/repatriación tiene su propio tope o se integra en el límite anual.
- Participación en costes: si aplica franquicia/deducible o coseguro al transporte de emergencia (y si se exime en algún supuesto).
- Área de cobertura y exclusiones territoriales: confirma territorios excluidos y cómo se tratan sanciones/restricciones de viaje.
- Autorizaciones y notificación: quién debe contactar con el equipo de asistencia, en qué plazo y qué ocurre si tú estás incapacitado.
- Elección de proveedores: quién designa la ambulancia aérea/el acompañamiento sanitario y cómo se selecciona el método de transporte.
- Garantías de acompañante: quién cumple, qué gastos se cubren (viaje/alojamiento) y qué prueba se exige.
- Documentación y plazos: qué recopilar, si se requieren traducciones y plazos de presentación para reclamaciones por reembolso.
El objetivo es eliminar incertidumbre ahora, para que no tengas que interpretar el condicionado en plena crisis.








