El seguro médico internacional no es solo contratar una cobertura: también es saber cómo usarla cuando necesitas recibir asistencia en el extranjero. La facturación directa y el reembolso funcionan de forma distinta, y las redes de proveedores suelen determinar si un hospital aceptará tu tarjeta de asegurado o te pedirá el pago por adelantado. Esta guía explica cómo funcionan las redes, la asistencia sin desembolso, la preautorización y las reclamaciones fuera de red para que reduzcas el riesgo de sorpresas costosas y puedas centrarte en recuperarte.
Antes del tratamiento, asegúrate de tener a mano lo siguiente:
- Los datos de contacto de tu aseguradora y el teléfono de urgencias guardados en el móvil, además de una copia por escrito.
- Acceso al directorio de proveedores de la aseguradora (o a su app) para comprobar hospitales y clínicas en tu zona.
- Tu número de póliza y tu tarjeta de asegurado (física o digital) para presentarla en el centro.
- Fondos suficientes o crédito disponible para cubrir franquicia (deducible), copagos o depósitos.
- Copias de informes médicos relevantes o cartas de derivación si tienes patologías en curso o un tratamiento programado.
- Conoce tu red: los hospitales dentro de red tienen acuerdos con tu aseguradora y pueden ofrecer asistencia sin desembolso. Los proveedores fuera de red suelen exigir pago por adelantado y pueden resultar más caros.
- La facturación directa no es universal: normalmente solo funciona cuando el proveedor tiene el acuerdo de facturación adecuado y tu tratamiento cumple los requisitos de la aseguradora (a menudo, incluida la preautorización). Compruébalo siempre antes de darlo por hecho.
- La preautorización importa: los ingresos, la cirugía y otros tratamientos de alto coste suelen requerir aprobación previa. Si falta la preautorización, puede haber retrasos y también puede afectar al importe que se paga.
- El reembolso sigue siendo habitual: en muchas consultas ambulatorias —y en la asistencia fuera de red— pagas primero y después presentas una reclamación con facturas detalladas y justificantes de pago.
- Prepárate antes del tratamiento: usa directorios de proveedores, llama a tu aseguradora y habla con el equipo de facturación del hospital para confirmar el estado de red, la preautorización y los depósitos. Pide confirmación por escrito y guarda copias.
- Ten en cuenta los matices: incluso con facturación directa pueden aplicarse franquicia y/o copagos. No todos los servicios están incluidos, y la telemedicina puede tener reglas de facturación distintas. Si tienes dudas, consúltalo con tu aseguradora o con tu broker.
- ¿Qué es una red de proveedores?
- Facturación directa: explicación
- Reclamaciones por reembolso: explicación
- Ventajas e inconvenientes de cada método
- Cómo comprobar la red hospitalaria antes del tratamiento
- Uso de tarjetas de red y telemedicina
- Pasos para gestionar asistencia fuera de red
- Empieza aquí
- Puntos a verificar
- Recursos / Fuentes y Aviso legal
¿Qué es una red de proveedores?
Una red de proveedores es un conjunto de médicos, hospitales y centros sanitarios que tienen acuerdos con tu aseguradora para prestar servicios a tarifas negociadas. Cuando acudes a un proveedor dentro de red, este acepta los estándares y las condiciones económicas pactadas con la aseguradora. Si acudes a un proveedor fuera de red, puede que tengas que pagar el coste completo por adelantado y, después, solicitar el reembolso a tu aseguradora.
Saber qué hospitales están dentro de la red de tu plan es clave porque puede determinar si accedes a asistencia sin desembolso y cuánto pagarás de tu bolsillo.
- Red / proveedor dentro de red: hospital, clínica o médico con un acuerdo para atender a asegurados conforme a las condiciones de la aseguradora, a menudo con opciones sin desembolso.
- Proveedor fuera de red: proveedor sin acuerdo. Puede fijar sus propias tarifas y, por lo general, exige el pago íntegro en el momento del tratamiento.
- Facturación directa: también llamada liquidación directa; la aseguradora paga directamente al proveedor (tú puedes seguir asumiendo franquicia y/o copagos).
- Reembolso: tú pagas por adelantado y luego presentas una reclamación para que te reintegren los gastos elegibles.
- Preautorización / aprobación previa: aprobación anticipada de la aseguradora para determinados tratamientos (a menudo, ingresos, cirugía u otras prestaciones de alto coste), con la que confirma que ha verificado la cobertura.
- Garantía de pago (GOP): confirmación por escrito al proveedor en la que se detalla qué importes acepta pagar la aseguradora para un curso específico de tratamiento.
- Franquicia (deducible), copago y coseguro: parte del coste que asumes según tu póliza. Puede aplicarse incluso cuando el proveedor factura directamente a la aseguradora.
- Costes razonables y habituales: importe máximo que la aseguradora reembolsará por un servicio en función de los cargos habituales en tu zona; cualquier diferencia la asumes tú.
- Tarjeta de asegurado: tarjeta del seguro (física o digital) que acredita tu cobertura y facilita los acuerdos de facturación en proveedores participantes.
Las redes amplias suelen presentarse como un argumento comercial, pero lo realmente importante es que tengas cerca un hospital adecuado que acepte el circuito de facturación de tu aseguradora para el tratamiento que necesitas. En la práctica, algunos hospitales ofrecen facturación directa para hospitalización, pero no para consultas ambulatorias, o solo para determinados procedimientos.
Antes de contar con asistencia sin desembolso, consulta el directorio de proveedores (o la app) y, después, confirma tanto con la aseguradora como con el equipo de facturación del hospital. Incluso dentro de la red, el hospital puede pedir un depósito o que firmes determinados formularios.
Los proveedores fuera de red, por lo general, no ofrecen facturación directa. En ese caso, lo habitual es que pagues el total y presentes una reclamación. Si los honorarios del proveedor superan el baremo o el límite habitual que reconoce la aseguradora en esa zona, tú asumirás la diferencia.
A continuación se muestra una ilustración abstracta de una red sanitaria global para visualizar cómo pueden conectarse proveedores entre países:
Nota: sustituye REPLACE_WITH_IMAGE_URL por la URL publicada de tu imagen (el marcador de posición actual en la fuente no era un enlace de imagen válido).
Facturación directa: explicación
La facturación directa significa que el proveedor sanitario factura a tu aseguradora directamente los servicios cubiertos. Si todo está correctamente gestionado, presentas tu tarjeta de asegurado, rellenas los formularios necesarios y la aseguradora liquida la factura del proveedor. Aun así, puede que tengas que pagar franquicia y/o copagos, además de cualquier concepto no cubierto.
La facturación directa se utiliza a menudo para ingresos programados, cirugía y procedimientos de mayor coste, pero no es automática. Normalmente necesitas confirmar que el proveedor está dentro de red y cumplir los requisitos de preautorización, si aplican.
Por qué las aseguradoras usan la preautorización
La preautorización (a veces llamada aprobación previa o garantía de tratamiento) suele exigirse para ingresos y procedimientos de mayor coste. Permite a la aseguradora comprobar la elegibilidad según la póliza, revisar información clínica cuando sea necesario y confirmar el circuito de facturación. Si no hay preautorización, el proveedor puede pedir un depósito y/o no aceptar la facturación directa, y eso puede afectar a cómo se tramita la reclamación.
Presentas síntomas o un profesional sanitario recomienda tratamiento
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Revisa tu póliza y el directorio de proveedores para opciones dentro de red
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Contacta con tu aseguradora para orientarte y solicita preautorización (si procede)
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Aporta la documentación que te pidan (p. ej., diagnóstico, presupuesto, datos de contacto del proveedor)
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La aseguradora revisa la solicitud y puede emitir una garantía de pago
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Presenta la garantía (si se emite) y tu tarjeta de asegurado en el hospital
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El hospital factura directamente a la aseguradora; tú pagas franquicia/copagos si aplican
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La aseguradora y el hospital liquidan la cuenta conforme a las condiciones de la póliza.
Ventajas de la facturación directa
Puede que no tengas que adelantar la factura hospitalaria completa en el ingreso. Eso reduce la presión de tesorería mientras te centras en el tratamiento.
El proveedor remite las facturas directamente. Aun así, puede que tengas que aportar documentación para la preautorización y conservar copias para tu archivo.
Los precios de red y la revisión de la aseguradora pueden ayudar a contener costes, aunque pueden seguir aplicándose exclusiones, límites y copagos.
Limitaciones y riesgos
- Dependencia de la red: la facturación directa suele limitarse a proveedores con el acuerdo adecuado en vigor.
- El reparto de costes sigue aplicando: puedes seguir pagando franquicia, coseguro o copagos (y cualquier concepto excluido), incluso cuando la aseguradora paga al proveedor.
- Limitaciones de cobertura: la facturación directa solo aplica a prestaciones cubiertas por la póliza y dentro de los límites o sublímites.
- La práctica del proveedor varía: algunos hospitales pueden seguir pidiendo un depósito, especialmente si la preautorización está incompleta o cambia el alcance del tratamiento.
Garantía de pago (GOP)
Una garantía de pago es una confirmación por escrito de tu aseguradora en la que se detalla qué importes acepta pagar para un tratamiento concreto en un proveedor determinado. Suele solicitarse para tratamientos programados y/o de mayor coste. Por lo general, la aseguradora pide datos del paciente, información clínica, los datos de contacto de facturación del proveedor y una estimación de costes antes de emitir una GOP. Normalmente es específica del tratamiento, así que, si el procedimiento cambia, puede que necesites una confirmación actualizada.
Reclamaciones por reembolso: explicación
El reembolso es la vía tradicional: pagas primero al proveedor y luego presentas una reclamación para recuperar los gastos elegibles. Es habitual en consultas ambulatorias rutinarias, con proveedores fuera de red o cuando no hay tiempo para gestionar la facturación directa.
Para que la reclamación avance sin fricciones, normalmente necesitas documentación clara y cumplir los plazos de la póliza para presentar la reclamación.
Proceso
- Paga al proveedor: liquida la factura y consigue una factura desglosada y un justificante de pago.
- Reúne documentación: pide facturas con fechas de servicio y desglose de cargos. Conserva la prueba de pago. Para algo más que una consulta sencilla, pueden ayudarte informes médicos o una carta de derivación.
- Presenta la reclamación: usa el portal/app de la aseguradora (si lo ofrece) o sigue su proceso por email/correo postal. Incluye los datos de tu póliza y toda la documentación de soporte.
- Evaluación: la aseguradora revisa la reclamación conforme a las condiciones de la póliza y puede pedirte información adicional.
- Pago: si se aprueba, la aseguradora reembolsa los gastos elegibles, descontando franquicia y/o copagos/coseguro.
Cuándo puede tener sentido el reembolso
A veces el reembolso es inevitable (por ejemplo, cuando no hay facturación directa disponible), y algunas personas lo eligen para acudir a un especialista concreto. Si prevés reclamar por reembolso, conviene planificar el coste por adelantado y mantener los documentos ordenados desde el principio.
Ventajas e inconvenientes de cada método
| Método | Cuándo funciona mejor | Requisitos habituales | Puntos de fricción | Qué puede salir mal |
|---|---|---|---|---|
| Facturación directa | Ingresos programados, cirugía y pruebas diagnósticas de mayor coste en hospitales participantes (dentro de red) | El proveedor debe aceptar el circuito de facturación de la aseguradora; preautorización (a menudo); garantía de pago para algunos tratamientos; tarjeta de asegurado | Conseguir aprobaciones; coordinación con el equipo de facturación del hospital; depósitos; cambios de alcance durante el tratamiento | El proveedor puede no aceptar la facturación directa para tu plan o tu tratamiento; algunos cargos pueden quedar excluidos; diferencias si aplican límites; retrasos si falta información |
| Reembolso | Consultas ambulatorias, siniestros menores y tratamiento fuera de red | Pagas por adelantado; facturas/justificantes de pago; canal correcto de presentación; cumplimiento de plazos | Impacto en tesorería; exigencias de documentación; seguimiento de la reclamación | Reembolso reducido o rechazado si faltan documentos; reembolso limitado a “costes razonables y habituales”; puedes ser responsable de diferencias |
El enfoque adecuado depende del tratamiento, de dónde estés y de lo que tu aseguradora pueda gestionar. Para tratamientos de mayor coste, la facturación directa puede reducir tu exposición financiera, pero a menudo exige planificación. Para atención rutinaria, el reembolso puede ser práctico, siempre que cuentes con liquidez para el pago inicial y tengas claro el proceso de reclamación.
Cómo comprobar la red hospitalaria antes del tratamiento
Una de las formas más eficaces de evitar sorpresas de facturación es confirmar el estado de red antes de acudir. Usa esta lista paso a paso:
- Consulta el directorio de proveedores: busca por ubicación y especialidad y, si aparece, fíjate en los indicadores de “facturación directa”/sin desembolso.
- Confirma el detalle: un proveedor puede estar dentro de red para una línea de servicio, pero no para otra (p. ej., hospitalización vs. ambulatorio).
- Llama a la aseguradora: confirma el estado de red para tu plan, si se requiere preautorización y si hace falta una GOP.
- Habla con el equipo de facturación del hospital: confirma que aceptan la facturación directa para tu aseguradora y tu tipo de tratamiento, y pregunta dónde enviar la GOP.
- Consíguelo por escrito: guarda la confirmación por escrito y/o la GOP y lleva una copia contigo.
- Confirma franquicia/copagos: pregunta cómo se cobran y prepárate para pagarlos si corresponde.
- Reconfirma cerca de la cita: los acuerdos de red pueden cambiar, así que revísalo de nuevo poco antes del tratamiento.
Hola, tengo cita para [procedimiento] en [hospital] el [fecha]. Mi aseguradora es [nombre de la aseguradora] y mi número de póliza es [número]. ¿Me podéis confirmar si este hospital está dentro de vuestra red para mi plan y si la facturación directa está disponible para este tratamiento?
¿Este tratamiento requiere preautorización? Si es así, ¿qué información necesitáis de mi médico y podéis tramitar una garantía de pago?
¿Hay alguna franquicia o copagos que deba prever? Si es posible, por favor confirmadme estos detalles por escrito.
Uso de tarjetas de red y telemedicina
Lleva siempre contigo tu tarjeta de asegurado. Muchas aseguradoras ofrecen una tarjeta digital en su app (por ejemplo, un código QR o un PDF descargable). Según la aseguradora y el proveedor, también puede haber soluciones de pago como tarjetas virtuales o tarjetas prefinanciadas para tratamientos aprobados; como estos mecanismos varían, compensa confirmar el proceso antes de acudir.
La telemedicina ya es habitual en muchos planes internacionales. Puede ayudarte cuando necesitas orientación rápida, no sabes si necesitas atención presencial o quieres que te indiquen el circuito asistencial más adecuado. Que la telemedicina se facture sin desembolso o por reembolso depende de la póliza y del servicio.
Al usar apps y portales online, es posible que compartas datos personales sensibles. Los requisitos de protección de datos varían según la jurisdicción. Como norma general, utiliza conexiones seguras, comparte solo lo necesario y sigue las indicaciones de tu aseguradora para remitir información médica.
Pasos para gestionar asistencia fuera de red
A veces no es posible utilizar un hospital dentro de red; por ejemplo, en una urgencia o cuando no hay un proveedor adecuado en la red. En esa situación puedes seguir teniendo cobertura, pero a menudo tendrás que pagar primero y luego solicitar el reembolso. Estos pasos pueden ayudarte a reducir costes y minimizar fricciones:
- Prioriza la asistencia médica: en una urgencia, acude al centro adecuado más cercano.
- Avisa a la aseguradora: llama al teléfono de urgencias en cuanto te sea posible y pregunta si pueden apoyar con una garantía de pago.
- Solicita una GOP si es posible: facilita datos del paciente, información clínica y los datos de contacto de facturación del hospital, además de cualquier estimación de costes disponible.
- Cuenta con un depósito: incluso con GOP, algunos hospitales pueden pedir un depósito o un pago parcial. Pregunta si el depósito es reembolsable cuando la aseguradora liquide.
- Reúne documentación: facturas desglosadas, justificantes de pago, informe de alta y resultados de pruebas cuando sea relevante.
- Presenta la reclamación cuanto antes: sigue el proceso de la aseguradora e incluye la prueba de pago.
- Haz seguimiento: monitoriza el estado y responde rápido si te piden información adicional.
- Planifica posibles diferencias: el reembolso fuera de red puede estar limitado y tú puedes ser responsable de la diferencia.
- Revisa los siguientes pasos: para el seguimiento, pregunta si un proveedor dentro de red puede asumir la continuidad asistencial cuando proceda.
Empieza aquí
Entender cómo funcionan las redes de proveedores, la facturación directa y el reembolso puede marcar una diferencia real cuando necesitas asistencia en el extranjero. Si quieres orientación personalizada, podemos ayudarte a entender el proceso y las preguntas clave que conviene hacer.
Visita nuestra página de Particulares y familias para saber más sobre nuestros servicios de asesoramiento. Si ya tienes una póliza y necesitas ayuda para revisar un caso en curso, consulta ¿Ya estás asegurado?. Para respuestas rápidas a preguntas habituales, explora nuestras Preguntas frecuentes. ¿Listo para comparar opciones? Puedes solicitar una cotización.
Para ampliar información, consulta: Elegir la aseguradora adecuada para un seguro médico internacional: cómo comparar lo que realmente importa y IPMI en el extranjero: la guía para acertar con la cobertura sanitaria antes de trasladarte.
Puntos a verificar
Las condiciones de la póliza y los acuerdos de red varían entre aseguradoras y países. Antes de basarte en la facturación directa o el reembolso, verifica lo siguiente con tu aseguradora:
- Servicios que pueden tramitarse por facturación directa: ¿la liquidación directa aplica solo a hospitalización o también a ambulatorio, maternidad y salud mental? ¿Hay exclusiones para medicamentos o procedimientos concretos?
- Requisitos de preautorización: ¿qué tratamientos requieren aprobación y con cuánta antelación debes solicitarla? ¿Qué información se necesita?
- Franquicia y copagos: ¿cómo se cobran con facturación directa? ¿El proveedor pedirá un depósito en el ingreso?
- Normativa de urgencias: ¿qué se considera urgencia y con qué rapidez debes avisar a la aseguradora?
- Red de hospitalización vs. ambulatorio: confirma si el proveedor ofrece facturación directa para ambos, cuando aplique.
- Facturación de telemedicina: ¿la telemedicina está incluida y cómo se factura? ¿Hay límites en el número de consultas?
- Documentación y plazos de reclamación: ¿qué documentos exigen para reembolso (facturas, justificantes de pago, informes médicos) y de cuánto tiempo dispones tras el tratamiento para presentarlo?
- Límites de “costes razonables y habituales”: ¿cómo se calculan los reembolsos fuera de red y puedes ser responsable de diferencias?
- Vigencia de la preautorización y de las GOP: ¿cuánto duran las aprobaciones y qué pasa si cambian fechas o detalles del tratamiento?
- Cambios de red: los proveedores pueden entrar o salir de la red; reconfirma el estado antes de cada tratamiento.
Aclarar estos puntos con antelación te ayudará a planificar con más seguridad y a reducir el riesgo de costes inesperados.








